La crisis y nuestra memoria de peces de colores.

pecera

Dicen que los peces de colores son felices en su pecera porque como no son capaces de acordarse de nada más allá de unos tres segundos antes, en realidad no se dan cuenta de que están metidos en una pecera y tienen la sensación de vivir en pleno mar abierto.

Gracias a la alucinante hemeroteca de La Vanguardia (tienen accesible , gratuito y con unos buscadores increibles todos sus periodicos de todos lo días desde 1881 hasta hoy!!!) llego a un artículo de Joaquim Muns en el que analiza la declaración institucional del G-7 tras su reunión para analizar las medidas a tomar para atajar la crisis financiera asiatica. El artículo está fechado el 9 de noviembre de 1998 y sobre lo que el G-7 proponía hace 10 años destaca:

–  “El primer punto que se subraya es el de la transparencia, que en realidad no es nuevo y sobre el que se ha venido hablando desde la crisis mexicana de 1994. (..) El texto se refiere a un código de buenas prácticas en el terreno de la transparencia fiscal, a otro sobre políticas monetarias y financiación, etc”

– “El segundo ingrediente del menu propuesto por el G-7 viene constituido por un reforzamiento de la supervisión del sector financiero (…) Se alude a la necesidad de extender esta supervisión más estricta a los “hedge funds” y a los llamados paraísos fiscales”

En fin, os recomiendo leerlo entero, incluso bucear un poco más en los periódicos de aquellos días y notaréis el vértigo de sentir como si 10 años no hubiesen pasado.

No quiero ir a otras crisis anteriores para no deprimirme aún más pero estoy seguro que me encontraría con lo mismo.

Cada nueva crisis nos parece un nuevo hito en la historia cuando no es más que la misma pared de la pecera con la que nos chocamos cada tres segundos pero de la que ya no nos acordamos. Así no es de extrañar que releyendo cosas del pasado nos parezcan las profecías de Nostradamus, cuando en realidad es nuestro presente que se repite una y otra vez porque alguien nos ha encerrado en esta pecera de la que no somos ni siquiera conscientes de que existe.

Ya lo decía Anguita, no hay nada más revolucionario que tener memoria. Sólo con memoria seremos conscientes de la pecera en la que vivimos y sólo entonces podremos buscar la manera de ser realmente libres.

(La foto es de nicoventurelli)

2 comentarios sobre “La crisis y nuestra memoria de peces de colores.

  1. Sin llegar a citar al camarada Anguita (qué bueno es, qué bueno…), hay un proverbio que dice que “La memoria es como el mal amigo; cuando más falta te hace, te falla”. Pues algo así…

  2. Por mi parte, en la línea de los animales encerrados, también me he acordado de la archicitada frase de Wittgenstein, acerca de que los límites del lenguaje son los límites del mundo y que entonces la filosofía tiene la función de “enseñar a la mosca a escapar del frasco”

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